AGONÍA Y MUERTE EN UNA SILLA: PACIENTE DE 67 AÑOS FALLECE TRAS SER DESCONECTADA PARA "LIBERAR CAMAS"
A. P. T. permaneció dos días en abandono. Familiares denuncian que le retiraron la vía intravenosa pese a sus gritos de dolor y que el tomógrafo del Hospital Regional no funciona.

CUSCO. Lo que debía ser una intervención de emergencia terminó en un escenario de horror y muerte. La ciudadana A. P. T., de 67 años, falleció la mañana de este lunes en las instalaciones del Hospital Regional de Cusco, luego de haber permanecido desde el pasado viernes en un estado de abandono médico que hoy la familia denuncia ante las autoridades.
Según el testimonio de los deudos, la pesadilla comenzó el viernes, cuando la paciente ingresó por emergencias. Desde un inicio, las deficiencias del nosocomio se hicieron evidentes: el tomógrafo no estaba operativo, impidiendo un diagnóstico preciso. Aunque inicialmente se habló de cálculos renales y posteriormente de una cirugía de urgencia, la intervención nunca se programó.
Desconexión fatal
La mañana del deceso, en un acto que ha sido calificado como inhumano, el personal de salud procedió a retirarle la vía intravenosa a la paciente con el único fin de darle el alta administrativa para "liberar camas". Esto ocurrió a pesar de que la mujer de 67 años manifestó dolores agudos durante toda la madrugada y la mañana.
El momento más crítico se vivió cuando sus familiares descubrieron que la Sra. A. P. T. se encontraba sentada en una silla, ya sin signos vitales. Los denunciantes aseguran que no hubo presencia de personal médico ni de enfermería para asistirla en sus últimos minutos, dejándola fallecer en una soledad absoluta y en pleno pasillo hospitalario.
Exigencia de responsabilidades
La familia exige que la Fiscalía de la Nación identifique a los responsables de haber firmado el alta de una paciente en estado crítico. Este caso no solo expone la crisis de insumos y equipos (como el tomógrafo inoperativo), sino también una presunta negligencia punible por omisión de socorro. El Hospital Regional de Cusco se encuentra nuevamente en el ojo de la tormenta por una gestión que prioriza las estadísticas de disponibilidad de camas sobre la vida humana.





